ALOE VERA

LA RECOLECCIÓN ES UN PROCESO DELICADO

Tiene mucha importancia la manera en que el aloe es recolectado. La planta debe estar madura, proceso que tarda de 1,5 a 3 años. Después de cosechar se pueden activar enzimas que degradan el producto y que no pueden detectarse en pruebas analíticas. En 24 horas puede echarse a perder el aloe. Sólo es estable durante unas horas después de la cosecha. Este proceso degenerativo se frena por medio de la refrigeración. El gel es más estable cuando se separa de la hoja. Hay que evitar la acción de bacterias desde la superficie que es tratada convenientemente para ello. Se quita la piel de la hoja, los extremos y la estructura vascular que contiene la aloína. Se extrae por tanto el parénquima de forma manual o mecánica. Este parénquima no es todo gel, se parece a una red de pescar y es rígido. Se le quitan las fibras de celulosa y el resultado es un líquido viscoso. Todo este proceso debe llevarse a cabo en menos de 36 horas.

Otro método mejor de obtención del gel es el proceso de hoja entera. En este proceso se somete el aloe a la acción de la enzima celulasa que rompe las fibras y se separa posteriormente por filtración. La aloína se separa por medio de carbón activo. Con este método sólo se quitan los extremos de la hoja y el resultado es una recuperación mejor de todas las sustancias del aloe. Se extrae así un líquido claro teñido de amarillo que se refrigera y pasteuriza a 65º. La concentración para la obtención de extractos se hace a vacío para no dañar los principios activos. Por tanto el gel de hoja entera es más completo y más activo biológicamente. Es este último método el que se aplica en el aloe que comercializa depurado.