ALOE VERA

LA HOJA Y SUS COMPONENTES

La estructura de una hoja vegetal está organizada para tener una máxima superficie y captar un máximo de luz y por tanto de energía. La hoja debe luchar contra la gravedad por lo cual necesita una estructura fuerte, fibras para mantener la forma y nervios para transportar la savia con minerales, fitohormonas, etc. Las plantas deben conservar el agua para lo cual están protegidas por una cutícula de material graso algo parecido a la cera. El aloe que crece en climas secos está especialmente adaptado para evitar la pérdida de agua. Su parénquima, tejido situado debajo de la cutícula, está especialmente constituido para retener un máximo de agua.

Los constituyentes del aloe están principalmente en la hoja. Es muy importante qué parte de la hoja se usa ya que los principios activos no están igualmente repartidos en la misma. Se distingue claramente entre el exudado y el gel, con usos muy diferentes.

El exudado es un fluido amarillento que fluye por los nervios de las hojas. Contiene componentes de carbono de tipo aromático con anillos de benceno como compuestos fenólicos y quinólicos. Son moléculas de bajo peso molecular, y por tanto pequeñas, lo que facilita que se diluyan fácilmente en el agua. Tienen una mayor actividad molecular, son sustancias con muchas propiedades y a este exudado se le llama aloína. La aloína produce activación celular pero también puede dañar los macanismos celulares. Tiene poder antihelmíntico, antibacteriano y antifúngico. El exudado es laxante pero irrita en exceso y no se debe usar para este fin. Su acción como emenagogo se debe a la aloína. Hoy ya no se usa el exudado.

El gel es el parénquima de la hoja especializado en reservar agua. Para obtenerlo se quitan las capas de arriba y abajo y se extrae el gel. Este gel es reforzante, revitalizante y no produce reacciones adversas como la aloína. Sus efectos activadores celulares son más suaves y no fuerza excesivamente a las células. Tiene un efecto antiinflamatorio notable sobre los tejidos y una vez combatida la inflamación ayuda a conservar bien los tejidos. Otro efecto importante muy comprobado es su acción regeneradora, curando tejidos dañados como úlceras y heridas. El aloe induce a la replicación celular allí donde hay posible respuesta vital. Es un estimulante general del sistema inmunológico con una acción fagocitaria marcada, fagocita células muertas y toxinas, por tanto desintoxica y limpia. Especialmente útil en enfermedades crónicas. Es eficaz en muchas enfermedades debido a que su beneficio se centra en pocas acciones que tienen que ver con muchas enfermedades. Se piensa que el pequeño resto de aloína que contiene el gel puede tener relación con las acciones positivas del gel y en esas cantidades no tiene efectos secundarios.